martes, 13 de octubre de 2009

MARTES Y TRECE


Hoy es Martes y trece, día que según los supersticiosos trae mala suerte. Todos hemos escuchado decir alguna vez, aquello de:13 martes, ni te cases, ni te embarques. La superstición es la creencia un tanto irracional de que ciertas acciones voluntarias o involuntarias pueden alterar el destino o la suerte de una persona. Los habitantes de cada país tienen sus propias supersticiones, que aun siendo las mismas no se sortean de la misma manera, de ahí surge la creencia de atribuir a ciertos objetos o actitudes poderes extraordinarios, son los amuletos y conjuros. Seguro que conocemos muchas supersticiones, porque aunque no se admita, todos en cierta forma somos algo supersticiosos en determinadas ocasiones. Entre las más conocidas destacan la de martes o viernes trece que son días en los que es mejor no salir de casa; pasar por debajo de una escalera ,cruzarte con un gato negro o romper un espejo, que supondría tener siete años de mala suerte,(pero supuestamente existe un remedio para este maleficio, y es recoger los trozos del espejo y meterlos en un cubo con agua siete días y siete noches.) Otra superstición menos famosa es que si te cruzas con un pelirrojo tendrás mala suerte durante tantos días como botones tengas en tu camisa(para contrarrestar el efecto, tienes que tocar uno de los botones de tu camisa). También se dice que te perseguirá la mala suerte si derramas la sal, y para que esto no ocurra se tiene que coger un poquito de la sal derramada y tirarla hacia atrás sobre tu hombro izquierdo, y que bajo ningún concepto se debe permitir que se acabe la sal en una casa y tener siempre el salero lleno por que atrae la fortuna. Otra superstición popular dice que si nos zumban los oídos se debe a que alguien se encuentra hablando de nosotros (por lo general nada bueno), también si se te ponen las orejas coloradas, es que están hablando de ti, pero en este caso si es la derecha hablan bien y si es la izquierda, mal. Para alejar una visita no deseada o sacarla de la casa hay de colocar una escoba al revés detrás de la puerta de la casa. También atrae la mala suerte tener dentro de casa el paraguas abierto, poner el pan al revés sobre la mesa o dejar unas tijeras abiertas por que es causante de peleas y discusiones entre sus habitantantes, pero si quieres contrarrestar tanta mala pata solo tienes que verter agua fuera de la casa antes de la última campanada de la medianoche en la despedida de año.
En definitiva…Este tipo de creencias perviven en una sociedad supuestamente inmersa en plena era tecnológica. Si bien es cierto que no llegamos a los extremos de los nigerianos- una parte de los cuales cree que si te llaman al móvil desde determinados números y descuelgas, puedes morir al instante-, no hay más que sufrir las cadenas de la suerte que circulan a través de e-mail (envía este mensaje a 20 personas, si no lo haces etc.etc) para percatarse de que lo moderno no quita el yu-yu.Hay tantas supersticiones que si tuviéramos que hacer caso de todas no tendríamos tiempo para nada más. Yo por mi parte estoy de acuerdo con Umberto Eco que afirma que ser supersticioso trae mala suerte… (Aunque por si las moscas me levanto de la cama con el pie derecho y siempre toco madera).Y hoy con más razón.

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