miércoles, 7 de noviembre de 2012

EL LOCO DE LAS MUÑECAS


En el año 1999 un suceso ocupó una pequeña reseña en los diarios locales de Barcelona. Dos hombres, un joven heroinómano y un indigente de sesenta años, murieron tras incendiarse la chabola donde vivían.Esta noticia es el punto de partida para que la escritora Empar Fernández novelase la vida del anciano que ,al parecer ,murió rodeado de muñecas protegiéndolas con su cuerpo de las llamas.
Horacio Ruano ilustre abogado abandona a su mujer e hijas sin  un motivo aparente, dejando una carta de despedida donde les manifiesta su amor y ruega que no se le busque.Muchos años después la policía comunica a su mujer la muerte de un anciano que podría ser su esposo. Aunque desde que este desapareció  ha vivido en la impostura al hacer  creer a todos, incluidas sus hijas, que era viuda porque  Horacio murió en un accidente de automóvil, tiene que reconocer el cuerpo y celebrar su funeral; pero sobre todo quiere tener respuestas, saber porqué un hombre honesto, amable, culto y amante de la familia huye de su acomodada vida para convertirse en un indigente que ocupaba sus días cuidando de un montón de muñecas recogidas de la basura.
El libro tiene 17 capítulos y cada uno lleva el nombre de una persona que de forma directa o indirectamente ha estado vinculada a la vida del anciano, desde su viuda o el inspector que lleva el caso, hasta la hermana del joven que estaba con él en el momento del incendio o el camarero que le servía el desayuno todas las mañanas .Cada cual cuenta ,en primera persona,  un fragmento de historia y así ,como si de un  rompecabezas se tratase, veremos aparecer ante nuestros ojos la historia integra del loco de las muñecas desde la infancia hasta sus últimos días.
Una novela  diferente, en cuanto a argumento y personajes, y con una historia inquietante que nos mantiene expectantes  hasta el final.

martes, 6 de noviembre de 2012

LA BIBLIOTECARIA DE AUSCHWITZ


El baracón 31 formaba parte del denominado campo familiar agregado a Auschwitz-Birkenau y en él se albergaba a familias enteras con sus hijos tan solo como fin propagandista; un escaparate para hacer creer a  los Observadores Internacionales que los rumores que crecían sobre muertes masivas de judíos no eran ciertas. Cada seis meses eran enviados a las cámaras de gas porque su apariencia no podía disimularse, verdaderos esqueletos andantes, enfermos, sucios y hambrientos, y eran reemplazados por nuevos envíos. Con el tiempo, terminada  la propaganda, el campo familiar sería cerrado.
Fredy Hirsch, el jefe del barracón , organizó  una especie de escuela donde los niños estudiaran durante el día mientras sus padres salían “a trabajar”. Con muy pocos medios se las ingeniaron para darles clases de geografía, matemáticas o literatura. Solo tenían ocho libros y eligieron a Dita Adlerova una niña de 14 años para que se ocupase de ellos .Jugándose la vida (los libros estaban prohibidos en el campo bajo pena de muerte) ella se encargaba de repartirlos entre los distintos grupos de enseñanza, los recogía al acabar las clases y  los reparaba cuando sufrían algún desperfecto.”Ella tenía ese vinculo que une a las personas con los libros”
Leo muchos libros ambientados en este periodo histórico, y no me canso de adentrarme en él, porque, cuanto más leo, más me sorprendo de todo lo bueno y lo malo de lo que somos capaces los seres humanos. Y este libro ha sido todo un descubrimiento. EL hecho de ser una historia real y que  los protagonistas hayan vivido (Dita Krauss vive actualmente en Israel) en su piel tanto horror lo hace especialmente duro y conmovedor, pero también es una bella historia sobre el amor a los libros.”Los libros no salvan vidas, no te dan de comer, ni hacen que el verdugo suelte la guillotina, pero sí ayudan a vivir mejor y hacen al ser, humano”.Otro feliz descubrimiento ha sido el autor, me ha encantado su estilo sencillo, real y preciso, capaz de contar esta historia sin ahorrarnos la crudeza pero sin resultar excesivamente sentimental y trasmitiendo con armonía sentimientos muy fuertes como son el dolor, el miedo o la esperanza. Me resulta difícil escribir sobre un libro que me gusta, pero es peor cuando el libro además me llega muy adentro y me emociona; solo puedo decir que es uno de los mejores libros que he leído últimamente.
LA BIBLIOTECARIA DE AUSCHWITZ-(ANTONIO.G. ITURBE)

EL RELOJ


Los chinos ven la hora en los ojos de los gatos. Cierto día, un misionero que se paseaba por un arrabal de Nankin advirtió que se le había olvidado el reloj, y le preguntó a un chiquillo qué hora era.
El chicuelo del celeste Imperio vaciló al pronto; luego, volviendo sobre sí, contestó: "Voy a decírselo." Pocos instantes después presentóse de nuevo, trayendo un gatazo, y mirándole, como suele decirse, a lo blanco de los ojos, afirmó, sin titubear: "Todavía no son las doce en punto." Y así era en verdad.
Yo, si me inclino hacia la hermosa felina, la bien nombrada, que es a un tiempo mismo honor de su sexo, orgullo de mi corazón y perfume de mi espíritu, ya sea de noche, ya de día, en luz o en sombra opaca, en el fondo de sus ojos adorables veo siempre con claridad la hora, siempre la misma, una hora vasta, solemne, grande como el espacio, sin división de minutos ni segundos, una hora inmóvil que no está marcada en los relojes, y es, sin embargo, leve como un suspiro, rápida como una ojeada.
Si algún importuno viniera a molestarme mientras la mirada mía reposa en tan deliciosa esfera; si algún genio malo e intolerante, si algún demonio del contratiempo viniese a decirme: "¿Qué miras con tal cuidado? ¿Qué buscas en los ojos de esa criatura? ¿Ves en ellos la hora, mortal pródigo y holgazán?" Yo, sin vacilar, contestaría: "Sí; veo en ellos la hora. ¡Es la Eternidad!"
¿Verdad, señora, que este es un madrigal ciertamente meritorio y tan enfático como vos misma? Por descontado, tanto placer tuve en bordar esta galantería presuntuosa, que nada, en cambio, he de pediros.
(El reloj-Charles Baudelaire)

lunes, 5 de noviembre de 2012

HAIKU-23

¡GRAN  ENIGMA!
ABRES UN  LIBRO
VUELA LO ESCRITO
(Manuela.R)

DIATRIBA DE AMOR CONTRA UN HOMBRE SENTADO

Este libro lo leí hace ya algunos años, pero cuando en el blog Literariamente hablando se propuso el reto de leer alguna novela  de García Márquez yo escogí releer este  texto teatral por ser único en la bibliografía del escritor .Diatriba de amor contra un hombre sentado es un monologo que Graciela, la protagonista, le dedica a su marido a punto de celebrar las bodas de plata. “Nada se parece tanto al infierno como un matrimonio feliz” así comienza el discurso que irá desarrollando esta mujer sobre su historia personal, el ascenso social, el  desamor, la perdida de la confianza y los desencantos de la vida a través del pasado y del presente de su matrimonio. Cansada pero feliz, decide romper con todo para recuperar la libertad que un día perdió por amor y  para continuar su camino sola ,sin ataduras ni convencionalismos. Un dialogo intimo  con mucha fuerza que conjuga a la perfección amargura e ironía.Es un texto corto  pero mágico que os quiero recomendar a todos aquellos que sientan, como yo, gran admiración por García Márquez
"No era esto lo que andaba buscando cuando me fugué contigo,ni lo que he estado esperando durante tantos y tantos años en esta casa ajena,y lo voy a seguir buscando hasta el último suspiro,donde esté y como esté,aunque el cielo se me caiga encima.Si el matrimonio no puede darme más que honor y seguridad,a la mierda:ya habrá otros modos."
DIATRIBA DE AMOR CONTRA UN HOMBRE SENTADO-GABRIEL G.MARQUEZ

viernes, 2 de noviembre de 2012

EL MONSTRUO DE LA LAGUNA NEGRA


Las heridas en la guerra de Corea le dejaron a Benjamín Chapman un vaivén al caminar, un contoneo, un ir dando tumbos que lo colocó, sucesivamente, detrás de la barra de un bar, detrás de la cinta de producción de una embotelladora de refrescos, en el centro de un trío de bailarines tahitianos, y debajo del disfraz que lo hizo universalmente famoso: el del hombre anfibio que aterrorizaba, y también apasionaba, a un grupo de científicos que husmeaban en la la selva del Amazonas, en la película El monstruo de la Laguna Negra (Creature from Black Lagoon, 1954) del director Jack Arnold.Con aquella película Benjamín Chapman, mejor conocido como Ben, entró al selecto grupo de criaturas sobrenaturales del cine, acompañado por el hombre lobo, la momia, el jorobado de Notre Dame,  y Frankenstein.
El traje que usaba Ben para convertirse en el monstruo de la Laguna Negra, y para sumergirse en las aguas verdosas del plató, era un complejo sistema de piezas de caucho articuladas que se iba montando, durante tres horas, en el cuerpo de Ben.Para llegar al sofisticado look que hoy podemos constatar en la película, hicieron falta setenta y seis diseños previos que el bueno de Ben fue probando durante meses, con una paciencia que más adelante le haría falta para resistir horas y horas de filmación con el agua del estanque al cuello, o a la coronilla.El traje de hombre anfibio costó 18,000 dólares de aquella época, algunas de sus piezas fueron fabricadas en París y Ben Chapman, para liberarse de éste al final de la jornada, necesitaba otras tres horas de paciente deconstrucción. Solamente la cabeza y las manos podían quitarse fácilmente, lo cuál era una ventaja y una bendición pues en los tiempos muertos del rodaje, Ben podía comerse un sándwich, de pie porque las articulaciones del traje no le permitían sentarse, y lo hacía discretamente en el rincón que el director le designaba para que no causara cortocircuitos, con el goteo permanente de su traje, en las zonas cableadas del plató.
Durante el rodaje su participación era modesta pero argumentalmente crucial, era el personaje que dotaba de sentido y de sustancia al film, y su quehacer consistía en permanecer varias horas dentro del estanque ejecutando las órdenes que gritaba el director: ¡sumergete!,¡emerge!, ¡salta y asusta!, ¡sal del agua!, y era con esta orden específica que Ben Chapman sacaba provecho de sus heridas de la Guerra de Corea, sacaba su vaivén al caminar, su contoneo, su ir dando tumbos, su incontrolable cojera que antes de convertirlo en un monstruo veraz, le había servido para trabajar de bailarín cojo y tahitiano. Igual que le pasó a Boris Karloff en su primera caracterización de Frankenstein, Chapman nunca vio su nombre en los créditos de la película; el productor temía que un nombre debajo del monstruo fuera un atentado contra la veracidad de la criatura.Benjamín F. Chapman murió hace cuatro años en Honolulu, Hawai, había nacido en Oakland y, antes de instalarse de adulto en Los Angeles, vivió en Tahití, de ahí, y de su indisimulable cojera, le venía lo bailarín.En vida caminó, o más bien cojeó, tres veces por la alfombra roja de Hollywood, pero nadie logró identificarlo porque iba sin su traje de hombre anfibio.Sus cenizas fueron esparcidas en la playa de Waikiki.

(El monstruo de la laguna negra-El pez soluble blog del escritor Jordi Soler)

jueves, 1 de noviembre de 2012

FRASE DE NOVIEMBRE


"Los tímidos tienen miedo antes del peligro; los cobardes, durante el mismo; los valientes, después."
Enviar frase
(Jean Paul-Escritor y humorista.)