En el año 1999 un suceso ocupó una pequeña reseña en los diarios locales
de Barcelona. Dos hombres, un joven heroinómano y un indigente de sesenta años,
murieron tras incendiarse la chabola donde vivían.Esta noticia es el punto de
partida para que la escritora Empar Fernández novelase la vida del anciano que ,al parecer ,murió rodeado de muñecas protegiéndolas con su cuerpo de las llamas.
Horacio Ruano ilustre abogado abandona a su mujer e hijas sin un motivo aparente, dejando una carta de
despedida donde les manifiesta su amor y ruega que no se le busque.Muchos años después la policía comunica
a su mujer la muerte de un anciano que podría ser su esposo. Aunque desde que este desapareció ha vivido en la impostura al hacer creer a todos, incluidas sus hijas, que era
viuda porque Horacio murió en un
accidente de automóvil, tiene que reconocer el cuerpo y celebrar su funeral;
pero sobre todo quiere tener respuestas, saber porqué un hombre honesto, amable,
culto y amante de la familia huye de su acomodada vida para convertirse en un
indigente que ocupaba sus días cuidando de un montón de muñecas recogidas de la
basura.
El libro tiene 17 capítulos y cada uno lleva el nombre de una
persona que de forma directa o indirectamente ha estado vinculada a la vida del
anciano, desde su viuda o el inspector que lleva el caso, hasta la hermana del
joven que estaba con él en el momento del incendio o el camarero que le servía
el desayuno todas las mañanas .Cada cual cuenta ,en primera persona, un fragmento de historia y así ,como si de un rompecabezas se tratase, veremos aparecer ante
nuestros ojos la historia integra del loco de las muñecas desde la infancia hasta sus últimos días.
Una novela diferente, en cuanto a
argumento y personajes, y con una historia inquietante que nos mantiene expectantes
hasta el final.






