"Un viajero sabio nunca desprecia su propio país"
Carlo Goldoni-(Dramaturgo italiano)
(Playa de El Palmar -Cadiz)
"La letra calla sobre el papel mientras los humanos ojos no llegan con su luz a ella"-(Álvaro Cunqueiro)
En la ciudad de Bilbao un policía nacional, destinado en el departamento de
extranjería, recibe el encargo de investigar la desaparición de una joven,aunque ese tipo de casos no entren dentro de sus competencias .
Cuando la chica aparece sana y salva pocas horas después todo apunta a la fuga de una adolescente inconformista pero, el policía ,presiente que detrás de todo
esto hay algo más que no acaba de encajar y decide seguir investigando por su cuenta después de haberse cerrado el caso. Cuando la muchacha aparece muerta tiempo después con un tiro
en la cabeza el asunto resulta ser más complicado, tal y como él suponía, y sus
indagaciones extraoficiales no le darán más que problemas.
Los que con cuarentitantos aun decimos aquello de “¿Para qué?-Paraguayo” o “La cagaste Burt Lancaster” hemos encontrado en este libro un divertido inventario de nuestra infancia y adolescencia. Las chuches, los juegos, los programas de televisión, la música, la ropa o los amigos del cole tienen su capítulo lleno de nostalgia y buenos recuerdos. La generación EGB, que se salvó de estudiar la lista de los reyes godos pero no de los interminables ejercicios de mecanofrafia-asdfg-ñlkjh-, es aquella que viajaba en coches sin cinturón de seguridad, la que aprendió mucho de la vida en la calle y el patio del colegio, la que se merendaba bocatas de mortadela o margarina con azúcar y disfrutaba con inocentes travesuras.
Este libro es corto y sencillo. La
historia de amor de una chica muy joven que encuentra ,en la relación
tormentosa que mantiene con un hombre que le dobla la edad ,la
salida a una vida anodina de la que no se siente dueña. La historia se
desarrolla en una zona rural de la Alemania oriental en los días
posteriores a la caída del muro de Berlín, esto no repercute en la
vida de los dos protagonistas, inmersos en la obsesión que sienten el uno por
el otro, pero sí en las de los protagonistas secundarios
que sufren la incertidumbre de los cambios que se avecinan. Como he dicho es un
libro corto de apenas 192 páginas y sencillo porque destila una
prosa sosegada, cargada de intimidad y dulzura.
El narrador es un joven adolescente integrante de un grupo de quince chicos
marginados que, durante la segunda guerra mundial, son trasladados desde el
reformatorio donde están recluidos hasta una aldea remota de las montañas. A su
llegada no son bien recibidos por los aldeanos que solo ven en ellos
delincuentes sin redención y parásitos de la sociedad. Por eso cuando se cree
que en la aldea ha surgido el brote de una epidemia mortal, los habitantes
huyen del pueblo dejando a los muchachos encerrados sin comida ni agua y con la
muerte de un compañero pesando sobre ellos. Así, el grupo de niños, solos y sin
posibilidades de huir, tienen que enfrentarse al reto de sobrevivir,
buscando comida y refugio en las casa abandonadas.